José Francisco de San Martín y Matorras, fue considerado el "Padre de la Patria", abundan las cualidades que poseía para ser considerado con ese título.... Aquí puedes leer...
¿Quién fue el General José de San Martín?
Sumergido en un tiempo de cambio signado por la lucha de las fuerzas liberales contra el absolutismo y la dependencia colonial, San Martín, luego de pasar casi toda la primera mitad de su vida en España, abandonó su carrera y su familia para ponerse al servicio de la independencia de la tierra en la que accidentalmente había nacido, mientras España había sucumbido en la invasión napoleónica, quedando como último reducto de la resistencia la ciudad de Cádiz en la que él se hallaba.
De vigorosa racionalidad y mentalidad universalista había adherido por su formación masónica a la causa de la autodeterminación de los pueblos y vio en América la Patria en la que era posible la realización de su ideal de libertad fraterna, mientras Europa sucumbía presa del despotismo. Por eso tomó la crucial y meditada decisión que puso una bisagra en su vida: se pasó de filas y sintiéndose “un instrumento de justicia” puso su espada al servicio de la causa emancipadora que dio sentido a toda su existencia, convertida en una misión que llevó a cabo con una voluntad de hierro.
Él pensaba “en grande”, “en americano”, e inevitablemente tuvo que enfrentar el localismo de cortas miras y las ambiciones personales, así como también debió luchar a brazo partido contra la desconfianza y la maledicencia que más de una vez pusieron en peligro la realización de su empresa. Su limpia y fría lógica en el orden de prioridades le hizo sacrificar a quienes lo rodeaban – su esposa, sus amigos de la logia, sus viejos camaradas del ejército de los Andes- hasta llegar a autoexcluirse para que su misión triunfara, porque nunca antepuso a ella su propio protagonismo.
Frente a la incomprensión de sus contemporáneos que mancillaron su nombre, se recluyó en un amargo silencio, soportando con entereza y templanza la soledad que precedió a su gloria. La imperturbable coherencia de su conducta, su espíritu tolerante, su condena de la lucha fratricida y su desapego al poder lo constituyen en un raro y poco imitado ejemplo, sobre todo en los tiempos que nos toca vivir.
“Las palabras mueven, pero los ejemplos arrastran”. Es indudablemente que la vida de nuestro prócer, está llamada a sacudir a más de un corazón y a iluminar a más de una inteligencia. Con debilidades y defectos nosotros, somos legítimos herederos de su lucha y su obra. Hoy, volvemos nuestra mirada al general José de San Martín para nutrirnos de sus convicciones y de su conducta. La gesta sanmartiniana nos recuerda que hubo argentinos que pudieron vencer todos los obstáculos y que, con coraje y con valor, con honradez e inteligencia, se puede servir a la patria dignamente.
Fuente: texto extraído de un trabajo de Silvia Esposito.
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